Apocalipsis, segmento número 12
26 de diciembre de 2112
El azar te mira con ojos pequeños, producto de una estrechez de miras tan matemáticamente perfecta que se hizo justo para que existiera este momento. Al levantar tu cráneo y me pregunto quien pudiste ser, como caminabas por las calles de principios del siglo anterior, si estuviste enamorado, si contaste cuentos a tus hijos, si lloraste por esas cuencas ennegrecidas por la muerte de alguien querido. Debiste tener una vida aburrida e interesante, como todos aquellos que contemplasteis el inicio del mundo virtual y sus consecuencias, tal vez incluso tuviste que matar en alguna guerra, alzar banderas que no eran las tuyas, gritar por una libertad que ni siquiera sabías que significaba. Qué cantidad de emociones, recuerdos y sentimientos guardaría esta bóveda amarillenta por el tiempo. Bueno, eso ahora tal vez ni siquiera importe, solo necesitamos raspar un poco de tus huesos y obtener el material genético que necesitamos para traerte otra vez. Pero esta vez vas a ser feliz, te lo aseguro. Tendrás una vida sin sufrimiento, ya nos encargaremos de eso. No es fácil ser un esclavo perfecto, pero si un esclavo feliz.